
Ser voluntaria de la Liga de Mujeres Votantes es "mejor que tomar un curso de postgrado en cuestiones de gobierno norteamericano", afirma Ellyn Swanson.
La señora Swanson ha criado a seis hijos. Tiene 18 nietos, y ha sido voluntaria de la Liga de Mujeres Votantes por más de treinta años. Empezó su servicio en Seattle, en el estado de Washington, ocupándose de cuestiones de educación y gobierno local. Cuando se mudó con su familia a la capital del país, fue presidenta de la Liga de Mujeres Votantes en Washington, D.C. y más tarde de la Liga Regional de la Capital Nacional. En esos cargos, estuvo especialmente involucrada en la lucha por lograr la representación de los residentes del Distrito de Columbia (Washington D.C.) en las votaciones del Congreso. Está orgullosa de este esfuerzo, pero agrega que la Liga también hace oír su voz en muchos asuntos nacionales de importancia crítica, "todo, desde los derechos civiles hasta las cuestiones de defensa nacional".
Al preguntarle cuán efectiva es la Liga, la señora Swanson responde: "nuestro mayor impacto es a nivel local y estatal porque es más fácil establecer vínculos estrechos con legisladores y otros que afectan la política". Pero, señala que "la Liga de Mujeres Votantes también es efectiva a nivel nacional, precisamente por tratarse de una organización de base que es fuerte en todo el país y que es verdaderamente respetada por su enfoque no partidista de las cuestiones".
Ellyn Swanson, después de retornar a Seattle, prosigue su trabajo con la Liga de Mujeres Votantes y señala que "Se ejerce influencia en asuntos de importancia. Pero siempre se gana personalmente -- en términos de conocimiento práctico sobre cómo funciona realmente nuestro sistema de gobierno".
-- David Pitts
Temas de la
Democracia
Publicación Electrónica de USIS, Vol.
3 No. 1, enero de 1998