
Carole Wagner Vallianos, quien ha sido elegida por tercera vez representante del estado de California en la Junta Directiva de la Liga de Mujeres Votantes de Estados Unidos, esboza en este artículo en su calidad de abogada, mujer de negocios y administradora pública de experiencia, algunos de los principios fundamentales para administrar una organización sin fines de lucro.
El elemento más importante de una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro es su misión. ¿Qué desea lograr la organización? Es imposible que la administración de una organización sin fines tenga éxito si no utiliza su misión como guía para mantener su curso.
Nada es más importante que la lealtad hacia la misión de la organización. Es muy fácil perder el rumbo: encontrar el dinero para hacer alguna otra cosa que mantenga a la organización a flote; tratar de hacerlo todo, más sin lograr nada; o realizar proyectos relacionados que diluyen los esfuerzos de la organización. La función suprema de la administración de una organización sin fines de lucro es mantenerla en curso.
Es difícil proporcionar información concreta de la estructura, el financiamiento y la comercialización de una organización sin fines de lucro, a menos que se considere un ejemplo específico. No hay mejor ilustración de una organización a nivel popular, basada en sus miembros, que la Liga de Mujeres Votantes de Estados Unidos.
La Liga como modelo
La Liga de Mujeres Votantes se formó en 1920 como resultado del movimiento del sufragio femenino. Del espíritu de ese movimiento surgió la noción de que una organización no partidista podría proveer educación política a las mujeres a quienes se les había concedido el derecho del voto. La Liga se basó en la creencia de que la educación contribuiría al crecimiento político de la mujer ciudadana para asegurar el éxito de los ideales democráticos. Si bien al principio el concepto de la Liga era el de una organización de mujeres, en realidad tenía que ver con todos los ciudadanos. Aun hoy en día, aunque la mayoría de sus miembros son feministas, en general, no se la considera una organización feminista.
Como tal, la misión de la Liga de Mujeres Votantes es promover la responsabilidad política mediante la participación informada y activa de los ciudadanos en el gobierno. Esta es la estrella que utiliza la junta directiva como guía en su curso. Cada miembro de la junta recibe una copia de la declaración de la misión, y la misma sigue siendo una de las primeras cosas que se leen antes de adoptar cualquier medida. La pregunta que se formula antes de emprender cualquier acto en nombre de la Liga es: ¿Ayuda este proyecto o acto a realizar esta misión?
Desde el principio, se alentaba a cada miembro de la Liga a participar en la política partidista. Los primeros líderes creyeron correctamente que las mujeres no podían llegar a conocer el campo político sin estar involucradas en un partido político de su propia elección. Sin embargo la Liga en sí era y es una organización no partidista. Como organización, nunca respalda ni se opone a un candidato o partido. Pero sí apoya o se opone a cuestiones que sus miembros han estudiado y sobre las que han llegado a un acuerdo. Por lo tanto, la organización, si bien es política, no es partidista.
Estructura a nivel popular
La Liga tiene una estructura de base organizada alrededor de unidades del gobierno. Es decir, hay 1.000 ligas locales organizadas alrededor de gobiernos municipales, 50 ligas estatales organizadas alrededor de los gobiernos de los 50 estados, y una liga nacional organizada alrededor del gobierno federal. Estas son organizaciones distintas, legalmente separadas, afiliadas por medio de la estructura jurídica de la asociación nacional. Al nivel local o de base, los miembros deciden qué cuestiones deben estudiarse. Esta decisión se filtra hasta llegar a la organización nacional, en lugar de ser una orden que llega desde arriba. La organización nacional lleva a cabo entonces la voluntad de sus miembros, los que adoptan una decisión final sobre las cuestiones en una convención bienal.
Los miembros de las ligas locales primero estudian, mediante un proceso de consenso, las posturas subyacentes sobre las que habrán de actuar. La liga goza de una buena reputación en lo que respecta al estudio de las cuestiones de interés. No saca conclusiones respecto a ninguna cuestión hasta haber escuchado a ambos lados y hasta que los miembros han llegado a un acuerdo como grupo. Solamente entonces los miembros de la Liga pueden cabildear al gobierno federal con respecto a esa cuestión. Este es frecuentemente un proceso lento que puede llevar hasta dos años, sin embargo, una de las razones por las que la Liga goza de su reputación son sus posturas bien consideradas. Los miembros quieren participar en la formación de políticas y legislaciones, e indican temprano en el proceso las posturas que la organización ha adoptado acerca de las cuestiones, a fin de que sus voces sean incluidas en el análisis final. Los miembros se dirigen a ambos partidos políticos para que éstos resuelvan temprano sus propias diferencias en materia de legislación, antes de que cada lado haya tenido la oportunidad de endurecer sus posturas. Esto generalmente incluye instar a los legisladores a considerar la postura de la Liga.
Creación de coaliciones
Lograr que esta postura sea escuchada y que un miembro del Congreso o el presidente actúen sobre la misma, es con frecuencia difícil, aún para una organización de largo y sólido historial. La Liga, igual que otras agrupaciones, debido a sus recursos limitados, ha encontrado que es más efectivo trabajar en coaliciones. La oportunidad de incluir voces adicionales en un asunto puede fortalecer la postura de una organización, tanto en cuanto al número mismo de personas y la fuerza combinada de su convicción, como a la diversidad que los grupos de una coalición aportan como un todo unificado.
¿Pero, cómo se llega a la decisión de colaborar con otro grupo? ¿Qué criterios se utilizan? ¿Cómo se protegerá la reputación de la organización?
Las coaliciones presentan muchas dificultades porque ya no hay una sola organización en completo control de las actividades. Ciertamente, es importante ser precavido para no dañar la reputación del grupo. Sin embargo, si se diseñan pautas y se las sigue cuidadosamente, los beneficios de trabajar en coaliciones exceden grandemente los aspectos negativos.
La Liga ha redactado pautas sobre la creación de coaliciones, las que como todas las políticas de la Liga se distribuyen a todos los miembros de la junta y a otros en la organización. Los siguientes criterios se incorporan en el proceso de toma de decisiones en lo que respecta a colaborar con otras organizaciones:
Los temas principales de la coalición
deben concordar con las posturas de la Liga sobre esos temas;
Las metas principales de la coalición
deben concordar con las prioridades adoptadas o las metas deben
ser aquéllas que la Liga espera lograr en el futuro;
Las actividades de la coalición deben
aportar efectividad adicional a los esfuerzos totales para
alcanzar las metas de la Liga;
Los miembros de la coalición deben ser
organizaciones con las que la Liga pueda trabajar en forma
efectiva. La Liga debe tener confianza en el liderazgo de la
coalición y ella misma puede actuar en capacidad de liderazgo;
Los gastos de trabajar con la
coalición, inclusive el tiempo del personal y el de los
voluntarios, así como los gastos en efectivo y en especie donados
por el voluntario, deben corresponder al valor de la inversión.
La estructura de la junta directiva
¿Cómo está estructurada la junta directiva de una organización? En algunas organizaciones, la junta ejecutiva es la organización. Formula la política, contrata el personal o en efecto realiza el trabajo en calidad de voluntarios. En otras, la junta ejecutiva formula la política y determina la dirección de una organización con sus miembros. En una organización de base como la Liga de Mujeres Votantes, los miembros proveen a la junta más dirección y guía.
A nivel nacional, la junta directiva de la Liga, compuesta de 14 miembros, se reúne cinco veces cada año en la ciudad de Washington, donde está situada su sede nacional, si bien los miembros de su junta residen en varias partes de Estados Unidos. A diferencia de la mayoría de las corporaciones comerciales, los miembros de la junta directiva de las organizaciones sin fines de lucro, como la Liga, generalmente no reciben pago alguno. Su junta está compuesta de miembros voluntarios que son elegidos durante su convención bienal. Aun cuando cada miembro es voluntario sin pago, los gastos en que incurre un miembro de la junta para llevar a cabo sus deberes le son reembolsados, incluso los gastos de viaje y alojamiento ocasionados con motivo de las reuniones de la junta.
Anteriormente, los deberes de los miembros del directorio se definían por temas generales, como la política respecto a los miembros o al medio ambiente. Hoy, de conformidad con los conceptos más recientes sobre administración de organizaciones sin fines de lucro, estas funciones se definen en base a metas y objetivos específicos. Por lo tanto, los miembros podrían optar por un asunto medio ambiental y una cuestión gubernamental como prioridades para el bienio. Los deberes de los miembros del directorio se definen para lograr estas metas.
La Junta de la Liga a nivel nacional emplea un sistema de comités para llevar a cabo su trabajo de manera razonable y oportuna. Las reuniones de la junta directiva son de tres días, generalmente en un fin de semana. El primer día se utiliza enteramente en comités. Cada miembro de la junta integra por lo menos tres comités.
Los comités son importantes a fin de discutir los asuntos en grupos más pequeños. Se pueden discutir a fondo los argumentos en pro y en contra de una situación y se puede planear un curso de acción. Un miembro del personal o un voluntario pueden tomar notas durante la reunión del comité para ser distribuidas a la junta en pleno.
El segundo y tercer día se celebran reuniones de la junta en pleno, en las que se discuten los asuntos planteados en los comités. Cuando llega a la junta en pleno, el asunto ha sido estructurado, sus ramificaciones se han discutido y el comité ha recomendado cierta medida en cuanto a si el consejo en pleno lo debería aprobar.
Si bien se trata de una organización grande, los diferentes grupos de la Liga abarcan desde un número muy grande de miembros al nivel de estado (11.000), de grandes ciudades (800) y de ciudades muy pequeñas (20). Se mantiene las cuotas a un precio modesto y la Liga local paga por cada miembro una contribución a su propia organización del estado, así como a la organización nacional.
Promoción del mensaje
No puede recalcarse demasiado la importancia de que la organización promueva su mensaje al público. Si no se promueve el mensaje, puede que se lo presente en una forma que por último perjudique a la organización.
La promoción de una organización muchas veces puede ser una experiencia difícil y frustrante si el grupo confía en la comunicación verbal para transmitir su mensaje. Igual que con cada otro aspecto de una organización sin fines de lucro, debe haber un plan de acción. La promoción puede involucrar aumentar el número de miembros, las oportunidades de financiamiento y las gestiones de relaciones públicas destinadas a dar publicidad a la organización, pero no importa por qué o cómo se la define, ese plan de acción tiene que llevarse a la práctica. El plan tiene que tener una meta, objetivos mensurables y estrategias para alcanzarlos.
Un ejemplo de promoción exitosa fue el patrocinio por la Liga del primer debate televisado con motivo de las elecciones presidenciales en 1960 -- el debate entre Kennedy y Nixon. El público cree que la Liga todavía auspicia los debates presidenciales a nivel nacional, aunque no lo ha hecho durante diez años. No obstante, la Liga recibe el "mérito", lo que ilustra el tiempo en que permanece en la mente del público la reputación que una organización se ha ganado por alguna actividad, buena o mala.
Planificación estratégica y recaudación de fondos
Las fundaciones internacionales, organizaciones cuasigubernamentales y algunos gobiernos disponen de dinero para sostener a las organizaciones sin fines de lucro. Pera las organizaciones no gubernamentales (ONG) sin fines de lucro tienen que tener un planteamiento profesional aun cuando no se encuentren todavía en la etapa profesional. ¿Dónde han de empezar? Su primera tarea tiene que ser una planificación estratégica.
La planificación estratégica es el método de alcanzar la meta final de una organización no gubernamental sin fines de lucro. Los recursos -- ya sea en dinero, voluntarios o tiempo -- son limitados no importa cuan grande o pequeña sea la organización. La planificación estratégica es una manera de utilizar todos los recursos de manera más eficiente, más eficaz. Primero hay que formularse estas preguntas:
¿Cuál es la misión de la
organización?
¿Cuál es la meta de la organización?
¿Cuáles son las estrategias?
¿Qué objetivos cuantificables y
mensurables se han planeado para alcanzar estas metas?
¿Cuál es el presupuesto para cada una de
estas metas?Para mostrar un ejemplo de cómo la Liga ha aplicado un plan estratégico con el fin de obtener financiamiento, examinemos una de sus dos ramas: el Fondo de Educación de la Liga de Mujeres Votantes.
La Liga examinó la misión del Fondo de Educación y determinó que éste todavía era pertinente y apropiado para la organización, pero que recientemente su desempeño no era el esperado. Con la ayuda de un facilitador externo para trazar un plan estratégico, se resolvió que la misión del Fondo de Educación debería reflejar su meta de estimular la participación informada y activa de los ciudadanos en el gobierno -- un objetivo diseñado para facultar a los ciudadanos a formar mejores comunidades en todo el mundo.
Con el fin de desarrollar estrategias para alcanzar esta meta, se formaron grupos especiales de miembros a nivel popular y de juntas directivas, miembros del personal y miembros no pertenecientes a las juntas, procedentes de todas partes del país. Esta colaboración durante un período de tres años produjo cinco estrategias que guiarán el trabajo de educación de ciudadanos de la Liga hasta más allá del año 2000.
Las cinco estrategias son:
Capacitar a la gente para que busque
soluciones positivas a cuestiones de política pública para el
bien común. La Liga estableció un Programa de pasantía a nivel
popular que ofrece cursos en diálogo y procesos comunitarios,
capacitación de pasantes de nivel popular y programas de
conciencia cívica.
Ser la principal organización que
fomente la participación de los ciudadanos mediante la diversidad
en programas y en participación. Mediante asociaciones con un
grupo diverso de otras organizaciones, la Liga estableció normas
nacionales de diversidad para sus programas y participación, y
desarrolló modelos de seminarios y foros comunitarios para
fomentar una participación política con públicos diversos.
Alentar a mujeres y miembros de grupos
minoritarios a postularse para cargos públicos con el fin de
crear un organismo elegido que refleje la diversidad de la
comunidad. El Programa Running and Winning (Postulación y
Victoria) alienta a las mujeres y miembros de grupos minoritarios
a postularse para cargos públicos en todos los niveles del
gobierno y las ayuda a prepararse para su trabajo después de
haber sido elegidos, asegurando que sean funcionarios eficaces.
Dirigir el esfuerzo de lograr y mantener
la concurrencia de un 85 por ciento de los votantes a las urnas
electorales. La Liga se concentra en grupos que históricamente
han estado subrepresentados en el electorado, y provee materiales
y programas para alentar la participación de votantes e
información acerca de candidatos, asuntos de interés y registro
de votantes.
Proveer información a los ciudadanos y
estimular discusiones interactivas en línea sobre políticas
públicas y resolución de problemas. Al hacer uso pleno de las
tecnologías modernas como la Internet, la Liga confía en avanzar
el proceso político al estimular un diálogo comunitario extenso
sobre asuntos de interés para ciudadanos y formuladores de
políticas.
Quienes proveen los fondos desean ver un plan de acción completo y desean saber cuánto cuesta realizar ese plan. Aunque tal vez no se reciba el presupuesto entero de un solo proveedor, se puede dividir los elementos en financiamientos separados y todavía alcanzar el objetivo.
Conclusión
La Liga de Mujeres Votantes solamente es un ejemplo de los muchos estilos de administración de las organizaciones sin fines de lucro. Sin duda, existen otros modelos exitosos, pero éste es uno que ha dado resultados por más de 77 años.
Toda organización es como un gigantesco acto de malabarismo: todas las bolas están en el aire y es con su manejo que se evita que caigan al suelo. Pero el éxito no se mide en términos de mantener meramente el statu quo. Se lo mide en términos de lo bien que la organización cambia y se adapta al entorno cambiante.
Ninguna organización puede darse el lujo de sentarse cómoda porque ha hecho un buen trabajo. La tarea de reinventarse es el reto más grande que encara una organización. O se marchita y muere de vejez, o vuelve a surgir con nueva vida y vigor, para reiniciar el proceso.
Haga un clic aquí por un ejemplo de voluntariado en la Liga de Mujeres Votantes.
Temas de la
Democracia
Publicación Electrónica de USIS, Vol.
3 No. 1, enero de 1998