Era una época de turbulencia y de protesta, especialmente entre los jóvenes. Los norteamericanos estaban divididos en torno a cuestiones como el conflicto de Vietnam y el movimiento de los derechos civiles, y especialmente los jóvenes desconfiaban de su gobierno. Esto ocurría a fines de los años 60.
"Estaba de moda entonces estar en contra de la clase dirigente, pero muchos estudiantes no tenían idea de por qué estaban `en contra'. No tenían respuesta ni solución", dice Stephen Janger, quien fue parte de un pequeño grupo con una idea para darles a los jóvenes norteamericanos un sentido de dirección y propósito.
Janger quería preparar a los estudiantes para una vida de participación cívica, y mostrarles una vista de primer plano de cómo funciona el gobierno. "Sentíamos que debía haber alguna manera de mostrarles a los jóvenes que el sistema acepta opiniones y que la participación es la clave del cambio constructivo", dice. ¿Sus credenciales para semejante empresa? Dirigía un programa de estudios de verano que llevaba a Europa a grupos de estudiantes de secundaria norteamericanos.
En 1970, Janger, comenzó en pequeña escala y ayudó a crear la fundación Close Up Foundation. Invitó a líderes gubernamentales y miembros de las comunidades intelectuales y empresariales a unirse a su junta de asesores. Al año siguiente, la fundación trajo a Washington, desde Oklahoma, Texas y la Florida, a sus primeros grupos de estudiantes y maestros de secundaria para que siguieran programas intensivos de una semana de duración.
Una observación directa de la democracia
Las cuatro metas de la fundación eran: crear en los estudiantes una mejor comprensión del proceso democrático; beneficiar a la comunidad luego que los estudiantes regresaran de Washington; crear un programa de mejoramiento profesional para los educadores; y reunir una verdadera representación de la diversidad de Norteamérica -- todos los niveles de ingreso, todas las razas, todas las capacidades intelectuales y físicas, todos los fundamentos religiosos y todas las áreas geográficas. Con el correr de los años los programas se han expandido grandemente, en tanto que las metas se han mantenido constantes.
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Durante su visita a la ciudad de Washington, los participantes en la Fundación Close UP aprenden más acerca de la manera en que el gobierno funciona. |
Hoy, Janger es presidente y ejecutivo en jefe de Close Up Foundation, y un cuarto de siglo después de fundada, la organización sin fines de lucro y no partidista les ha brindado a cerca de 500.000 estudiantes y educadores una observación directa de la democracia en la capital de la nación. El programa incluye también actividades para norteamericanos de mayor edad, estudios internacionales, información por televisión y una extensa operación de publicaciones.
En 1979, la cadena de televisión pública C-SPAN le dio a Close Up una oportunidad de llegar hasta las aulas y salas de estar de toda la nación y, como herramienta de enseñanza, de crear programación -- discusiones no partidistas sobre temas tales como la acción afirmativa (el trato preferencial en el empleo y el ingreso a las instituciones educativas que se concede a ciertas minorías en desventaja socioeconómica) o las elecciones. Otros programas de la fundación han incluido conferencias realizadas en las capitales estatales para cubrir un variado panorama de intereses comunitarios; el coauspicio de institutos de verano de dos semanas de duración sobre energía, medio ambiente y política pública; y el Concurso de Ciudadanía, competencia escrita y oral de estudios sociales. A medida que se ha expandido con el paso de los años, Close Up ha incorporado más programas y personal.
Financiamiento
Hoy la fundación tiene un personal de 184 empleados a jornada completa, muchos de los cuales están involucrados en disponer los programas en Washington, y otros 115 que son empleados a jornada parcial durante el año para ocuparse de cuestiones logísticas y hoteleras. Su presupuesto operativo anual pasa de 30 millones de dólares. El grueso de sus ingresos lo generan los derechos de matrícula que pagan los participantes en los programas. Pero la fundación, que llena los requisitos para recibir del gobierno la exención contributiva en su carácter de organización sin fines de lucro registrada, no podría existir sin recaudaciones adicionales de fondos.
Janger dedica aproximadamente una tercera parte de su tiempo a la recaudación de fondos. Los elementos claves, dice, son una red de trabajo efectiva y tener un producto que valga la pena. Tres miembros del personal trabajan a jornada completa para obtener el apoyo de corporaciones nacionales y otros contribuidores potenciales, al afianzar los vínculos con las escuelas situadas en las ciudades específicas donde esas corporaciones tienen sus oficinas principales. Close Up recibe donaciones de grandes instituciones filantrópicas, al igual que de ciudadanos individuales que donan apenas unos cuantos dólares.
La fundación recibe también una cantidad notable de fondos públicos, al administrar para el Departamento de Educación los fondos de las Becas Allen J. Ellender. El Congreso le ha asignado estos fondos, que llevan el nombre del desaparecido senador Ellender, de Luisiana, para asegurar que los estudiantes de bajos ingresos y otras personas tengan acceso a las oportunidades educativas como las que auspicia Close Up. La fundación recibe fondos públicos por medio del Departamento del Interior de Estados Unidos para desarrollar materiales educativos con destino a estudiantes de la República de las Islas Marshall, la República de Palau, Guam, la Comunidad de las Islas Marianas del Norte, Samoa Norteamericana y los Estados Federados de Micronesia.
La junta de 14 directores, que supervisa a la fundación, incluye a hombres y mujeres de las filas de las empresas y el gobierno, y los centenares de miembros de su junta asesora prácticamente incluye a los miembros más notables del Congreso; gobernadores de los estados y otros funcionarios; superintendentes de escuelas de ciudades y condados; y líderes empresariales, educativos y comunitarios.
Compromiso con la educación cívica
El programa dedicado a los estudiantes de secundaria sigue siendo la actividad central de la fundación. Close Up Foundation no quiere que participen únicamente los estudiantes líderes. Quiere una mezcla variada -- especialmente estudiantes que han recibido menos de lo que merecen, que son parte de familias de trabajadores migrantes, que tienen impedimentos físicos. La fundación deja que las escuelas seleccionen a los participantes, y les proporciona ayuda financiera a aquéllos que no pueden pagar los derechos de matrícula.
Durante la semana que pasan en la ciudad de Washington, a los estudiantes se los aloja en hoteles en grupos que estimulan la acción recíproca entre lo urbano y lo rural, el norte y el sur, el este y el oeste. Se reúnen con expertos que discuten políticas nacionales y asuntos de actualidad; visitan oficinas gubernamentales y monumentos; toman parte en discusiones con miembros de los medios noticiosos; participan en numerosos seminarios; asisten a audiencias congresionales; visitan embajadas extranjeras y exploran museos y otros sitios de la ciudad.
"Nuestro enfoque en Close Up es el de crear discusión en torno a los temas, no el de tomar partido", dice Janger. "Ayudamos a poner marco al debate, a la vez que se crea entusiasmo y curiosidad y se inspira en los ciudadanos un deseo de involucrarse en sus comunidades y su país. No le decimos a la gente lo que tiene que pensar, sino que le damos las herramientas para ayudarla a formar sus propias opiniones acerca de los temas y tomar sus propias decisiones".
Recalca Janger: "Nuestro sentido de propósito es darle a nuestros participantes una mirada directa al proceso democrático y mostrarles cómo sus esfuerzos pueden ayudar a lograr que las cosas cambien".
A manera de ejemplo, destaca, hace varios años seis muchachas de Arizona que visitaban el monumento a Lincoln manifestaron sorpresa ante el hecho de que en ninguna parte del terreno adyacente se hiciera referencia alguna a dos importantes reuniones públicas celebradas junto al monumento -- el famoso discurso "Tengo un Sueño", del desaparecido doctor Martin Luther King, y una presentación musical de la aclamada cantante afronorteamericana Marian Anderson.
Las muchachas iniciaron una campaña, que rápidamente se extendió por toda la nación, para crear un museo al pie del monumento, que rendiría homenaje a los eventos notables. Los escolares de todo el país contribuyeron al fondo con centavos, y el Congreso y el Servicio Nacional de Parques, finalmente, convirtió un espacio de almacenaje en un anexo del monumento que ha sido visitado por millones.
Dice Janger que aun con todos los cambios tecnológicos y geopolíticos que tienen lugar en el mundo, para la próxima generación quedan todavía muchos norteamericanos desilusionados con su gobierno e ignorantes de las cuestiones claves que encara la nación. Por lo tanto, la misión de Close Up Foundation "es ahora más esencial que nunca", sostiene. "Al ver cómo cambia la función de Norteamérica en el mundo, sabemos que el próximo cuarto de siglo exigirá un compromiso aun mayor a la educación cívica".
Temas de la
Democracia
Publicación Electrónica de USIS, Vol.
3 No. 1, enero de 1998