
En Estados Unidos, muchas organizaciones sin fines de lucro son pequeños proyectos que procuran tener un impacto en la comunidad local. El redactor David Pitts visitó las oficinas de AYUDA, una pequeña organización sin fines de lucro en la ciudad de Washington D.C., la capital del país, para ver cómo y por qué fue fundada, y de qué manera ha cambiado y evolucionado durante los años.
No todos pueden decir lo que AYUDA hace, pero mucha gente en las calles de Adams Morgan, el barrio de mayor diversidad étnica en la ciudad de Washington, conoce la organización y su reputación de ayudar a las personas.
AYUDA se encuentra ubicada en el corazón de Adams Morgan, en una calle animada por el bullicio de los vendedores ambulantes que venden casi de todo de casi cualquier parte. El nombre de la organización se destaca sobre la puerta del decaído edificio en el cual se encuentran sus oficinas. La gente simplemente puede entrar desde la calle para pedir ayuda, y eso es lo que hacen con frecuencia.
Raíces en la comunidad
"Nuestra misión es brindar servicios legales en dos aspectos distintas: cuestiones de violencia familiar y problemas inmigratorios", dice Yvonne Martínez Vega, la directora ejecutiva de AYUDA. "Servimos a una clientela variada de gente que ha nacido fuera de Estados Unidos, que no habla inglés, no solamente a los latinos", que constituyen una gran parte de la población en el área inmediata. Agrega que los clientes, alrededor de 11.000 por año, vienen de países tan diversos como El Salvador y Polonia.
Pero aunque AYUDA sirve ahora a una población ampliamente representativa de la rica mezcla de nacionalidades en el área, sus raíces se encuentran en la comunidad latina local. La organización sin fines de lucro fue creada en 1971 como una operación de exiguo presupuesto para ayudar principalmente a inmigrantes latinos con problemas como consumidores y otras situaciones típicas que enfrentan muchos recién llegados a Estados Unidos -- como las relaciones entre inquilinos y propietarios de viviendas.
"Cuando me incorporé a AYUDA, tenía un personal de sólo cuatro personas", dice Martínez Vega, quien ha sido la directora ejecutiva desde 1981 y cuya especialización es la organización comunitaria. Ahora tiene un personal a sueldo de 19 personas, ocho de las cuales son abogados permanentes.
El personal a sueldo se complementa con alrededor de 15 a 20 voluntarios cada semana. "Tenemos alrededor de 250 a 350 voluntarios que pasan por aquí cada año, muchos de ellos estudiantes de derecho de diversas partes del país", agrega. "Dependemos mucho de nuestros voluntarios; son nuestra vida".
Martínez Vega es responsable ante una junta de directores, la cual se reúne una vez por mes y constituye la autoridad que gobierna a AYUDA. Es un cuerpo diverso compuesto por representantes de la profesión legal, clientes, donantes financieros y otros. Martínez Vega observa: "Mensualmente, presento informes financieros y otra información".
Financiamiento
Al preguntarle cómo se financia AYUDA, Martínez Vega dijo que "alrededor del 65 por ciento de su presupuesto de 1 millón de dólares viene de donaciones de fundaciones. También celebramos cuatro funciones de recaudación de fondos por año", usando técnicas tan variadas como el simple pedido por carta a posibles contribuyentes hasta la realización de recepciones y eventos especiales para obtener dinero. "También cobramos honorarios nominales a nuestros clientes, pero no aceptamos dinero del gobierno" porque eso crearía conflictos de intereses teniendo en cuenta el mandato de realizar tareas de asesoramiento legal, dice.
La cuestión del financiamiento es importante, expresa Martínez Vega. Agrega que "es vital tener fuentes múltiples y no depender excesivamente de una sola base para tener ingresos. Cuando comenzamos, casi todo nuestro financiamiento provenía de United Way", una institución comunitaria que dispensa fondos a una amplia gama de organizaciones en la zona metropolitana de Washington. "Pero esa es una posición peligrosa para cualquier organización pequeña sin fines de lucro. Si uno depende de un solo donante, puede sufrir una pérdida o reducción de fondos muy rápida y dramáticamente".
En lo que se refiere a difusión y publicidad, dice que se gastan pocos recursos en propaganda y relaciones públicas. "Somos una organización pequeña. Dependemos de la recomendación verbal, clientes que les cuentan a otros clientes lo que hacemos", dice. "Estar en el corazón del barrio también ayuda. Es difícil que no nos vean".
Visibilidad en la comunidad
Los centenares de estudiantes de derecho voluntarios que pasan cada año por AYUDA son una fuente no solamente de publicidad sobre la organización, sino también de apoyo, expresa Martínez Vega. "Además, estamos acreditados en la Junta de Apelaciones de Inmigración. Desde allí envían a las personas a organizaciones como la nuestra", agregó.
Lo que es más importante, "mantenemos un perfil en la comunidad" dice Martínez Vega. "Pronunciamos discursos a grupos de toda el área, de manera que saben lo que hacemos y a quienes prestamos servicios. Hemos ofrecido sesiones de adiestramiento a entidades tan diversas como la academia de la policía metropolitana y la Asociación Médica de Estados Unidos sobre asuntos de violencia familiar. Hemos declarado en el Capitolio y a nivel local. De lo que se trata es de estar activo y visible en la comunidad que uno sirve".
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Las Oficinas de AYUDA, ubicadas cerca de los miembros de la comunidad a quienes sirve. |
La presencia de AYUDA en la comunidad "ha sido definitivamente una fuerza positiva", dice James Coleman, miembro de la Comisión Vecinal Asesora Adams Morgan, la voz oficial que representa las opiniones y los intereses de los residentes ante los gobiernos local y federal. "Aparentemente tiene mucho apoyo, por lo que deduzco de mis conversaciones con la gente. Ha estado aquí desde hace mucho tiempo y tiene raíces fuertes en el vecindario".
"AYUDA es un actor importante en esta comunidad con tantos inmigrantes nuevos que necesitan servicios legales", dice Joe Heiney González, el director de la organización Latino Economic Development Corporation (Corporación de Desarrollo Económico Latino), otra organización sin fines de lucro que presta servicios en el área. "Habitualmente enviamos mucha gente a AYUDA. Su labor es bien conocida".
"Nuestra organización y AYUDA son miembros de la coalición Council of Latino Agencies (Consejo de Agencias Latinas), una coalición de grupos activos en proveer servicios a la comunidad", agrega Heiney González. "Es importante crear coaliciones entre las organizaciones sin fines de lucro, no sólo en términos de compartir recursos, sino también porque muchas de las cuestiones con las que tratan las organizaciones individuales están relacionadas entre sí, y la elaboración de una estrategia general para ayudar a la comunidad puede hacer más eficiente y eficaz el suministro de servicios", agrega. AYUDA y Latino Economic Development Corporation también se han unido a otras coaliciones en el área.
Evaluación de necesidades cambiantes
Al preguntarle sobre la cuestión del financiamiento, Heiney González dijo que su organización acepta fondos del gobierno local. "Creemos en una asociación con el gobierno para abordar los problemas de la comunidad. Pero es comprensible que AYUDA haya decidido no aceptar ayuda del gobierno debido a su labor en el terreno legal, que algunas veces involucra a agencias gubernamentales". La dependencia de AYUDA en fuentes de financiamiento privadas, sin embargo, "no le impidió expandirse durante la última década, a medida que más inmigrantes llegaron al área".
No sólo el tamaño de AYUDA, sino también la amplitud de su misión han cambiado durante los años, dice Martínez Vega. "Uno debe reevaluar periódicamente su misión, ponderando las necesidades cambiantes de sus clientes y también la evolución del clima político, legal y, en nuestro caso, inmigratorio", agrega.
"Los cambios en las reglas de inmigración han conducido a una cantidad creciente de casos en lo que se refiere a esa cuestión", señala. "Al cambiar de las cuestiones puramente de ayuda al consumidor de cuando AYUDA se formó, a cuestiones de violencia familiar y de inmigración, estábamos respondiendo a las necesidades de los clientes. Pero también tratábamos de anticipar las necesidades de los clientes al evaluar regularmente la situación política y social en la comunidad".
Al preguntarle cual es el éxito más grande de AYUDA, Martínez Vega señala "el hecho de que hemos sobrevivido, de que hemos crecido, de que hemos cambiado para satisfacer las necesidades de la gente". También está orgullosa del adiestramiento y la experiencia que se ha brindado a los estudiantes de derecho y a otros voluntarios que han pasado por las puertas de AYUDA. "Nos han ayudado a extender nuestra reputación más allá de esta comunidad a la nación en general, e incluso internacionalmente", agrega.
En cuanto a los fracasos, Martínez Vega dice que la mayoría de ellos se deben a la falta de financiamiento adecuado. "Nuestra meta a largo plazo es conseguir instalaciones más grandes que nos permitan servir a todos los clientes que necesitan ayuda".
No tener miedo de pedir
Nutrir y mantener una organización pequeña sin fines de lucro no es fácil, agrega Martínez Vega, y por esa razón, "la persistencia es la cualidad que uno necesita más. También hay que trabajar en desarrollar el apoyo de la comunidad. No se puede ser estar aislado". También destacó la importancia de "una misión clara que se evalúe regularmente".
Martínez Vega expresa que la rendición de cuentas también es importante, no sólo internamente sino también respecto a la comunidad y a los clientes a quienes se suministran servicios. Al preguntarle cuáles son los mejores mecanismos para ello, Martínez Vega responde: "La eficacia de sus servicios. Si uno provee un servicio de calidad, la gente vuelve y lo recomienda. Esa es la razón por la cual hemos crecido".
Lo que es más importante, continúa, "es no tener miedo de pedir...", pedir ayuda de cualquier organización o de cualquier individuo que pueda ser una fuente probable de apoyo a los esfuerzos de uno. "En algunas culturas, eso es algo difícil de hacer", dice. "Pero es vital para la supervivencia de toda organización pequeña, sin fines de lucro".
Temas de la
Democracia
Publicación Electrónica de USIS, Vol.
3 No. 1, enero de 1998